domingo, 25 de abril de 2010

EL VIENTO Y EL SOL

IMAGEN GOOGLE

YO ENVIDIO EL VIENTO de LILA DOWNS

El otoño arribó entre trepidares de la madre tierra.

Con un sol fuerte, casi desafiante en el medio día.

Pero ahí está el viento, arrastrando hojas amarillas.

Él, entumeciendo los miembros.

Partiendo tu boca.

Haciendo de tu verde mirada la pena y el color.

Él, enfría mi alma, y tu, amoroso, me cubres con el manto cobrizo de tu piel curtida de viento.

Pero el sol también te aleja de mi,

cuando aparece esplendoroso cantas y ries

porque con su prometedor nacimiento

te vas en busca de tu aventura, la otra, que no soy

sin embargo partes contento a tu destina

con la esoeranza de que al regresar estaremos juntos redescubriéndonos

Y después de cada navegada, llegas a mi, congelados tus huesos, a arroparme tembloroso,

no de frío, sino de esa excitación que puede conmoverme hasta el llanto.

Es que el viento acaricia tu piel y te tornas mas y mas fuerte,

y mas necesitas del poder del sol y del arrullo, no cualquiera, el mío

El viento te lleva a ese peligro azul esmeralda.

Cansado de timonear entre olas de peces.

Pero es él, que de motear tu nariz respingona,

en una ardiente sed te sacias de mi sin dejarme en el olvido.

Por eso a veces creo que el viento es mi aliado, y el sol es mi despertar.

Y mis rivales ...

...


martes, 20 de abril de 2010

SÓLO SUS OJOS

Imagen Google
Tema: Sólo para tus ojos (Sheena Easton)

Fueron sólo sus ojos

ellos se posaron en los míos

y cautivaron cuerpo, alma

No me importó que no tuviera orejas voladoras

ni comisuras mezquinas.

Olvidé los dedos largos y paseosos de sus labios.

Este nuevo hombre posee sus ojos,

sin duda están representados en él para mí.

Su cuerpo de gran oso abriga mis penas,

cuida mi espíritu cansado de vivir.

Él no es tu, pero vino del universo a mirarme como lo hiciste alguna vez.

Es alma de niño en ese abrazo grande y mayor.

Sus 50 otoños lo han labrado con la fuerza de terremotos.

Me lo trajo ese mar silencioso, arrasante y cruel.

Ahora se instaló en mi piel desde su tremenda altura,

adora mis músculos y los calma cuando la tierra oscila, trepida.

Vino a bañarme, secarme y dar masajes oleosos sanadores.

Con su boca quita mi sed, hidrata emociones, lubrica lugares tibios.

Entre sus extremidades estoy segura,

luego que explora mi carne, hurga rincones olvidados.

Los ojos me mantienen cerrados después de tener recuerdos que no logro olvidar.

Pero SUS ojos... los suyos tienen serenidad y una gran pasión

que resisten mis estados maníacos-depresivos, risa-llanto, euforia y letargo...

Y yo soy para sus ojos...