
NUnca digas nunca mas.
Regresó y regresamos.
Ya van dos semanas de encuentros clandestinos.
Lujuriosos, pasionales y amorosos.
Lo que él planeó como algo sin ataduras ni amores,
solo de placeres mundanos, se le dio la vuelta.
A mi no me molesta que me ame.
Pero mi conciencia se complica cuando me besa, me urga allá por mis sures, me pone su sur en mi mano y en mi boca, cuando nuestros sures se colapsan, inevitablemente cierro los ojos y vuelo hacia ti y sus manos son las tuyas, sus besos me saben a tu miel, su sur es el tuyo.
Pero no huele a tabaco ni le gusta que fume despues de sudores y vapores, lo que si me gusta es que me mime y su abrazo al dormir.
El no sabe que te pienso en su piel y tal vez mañana ya se va, no se si regresará, igual lo extrañaré, pero, eso si...jamás soñaré ni volaré con el...