martes, 12 de diciembre de 2006

HOY A LA MAÑANA

Hoy, solo en este momento siento el alma acongojada de extraña sensación, mezcla de calor, amor, emoción.
Hoy me gusta dejar el auto y viajar en bus, mirar por el cristal, incluso los fierros oxidados me parecen hermosos.
Hoy casi no me molesta la luz del sol, veo las flores en los parques, el prado húmedo del riego matinal y te recuerdo porque me gustas alegre, sonriente, aceptando la vida tal como se nos da, tu, allí, yo aquí.
Hoy recordé a Edgardo, aquel señor fumador de amapolas, que era juglar…
Hoy te llevo en un bolsillo donde solo habitan bellas sensaciones, como la luz de tu mirada cuando volamos el uno sobre la otra y viceversa, sin separar nuestros cuerpos ni dejar de hacer el amor.
Hoy me parece sentir el aroma, el sabor, la textura de tu sexo, lo llevo en mi interior, meciéndome contigo bajo las ramas de los olivos al viento que llueven su polen sobre nosostros.
Te siento tibiamente mío…
Tómame
Introdúceme
Y no te salgas de mí