domingo, 8 de abril de 2007

SE BUSCA



He perdido un hombre alado.
No se donde buscarlo.
Me ha dejado sin ganas.
Las alas me ha roto.
Lo necesito para que las repare.
Solo él sabe cómo.
No puedo volar.
Me perdió el apetito y el sueño.
Es como el unicornio.
No hay otro igual a él.
Tiene orejas voladoras que protegen del sol.
Lleva gotas de lluvia en sus bolsillos.
Su boca es pequeña.
Pero sus labios son infinitos,
capaces de recorrerme entera y sanarme con sus palabras oportunas.
Apenas sonríe, pero sus comisuras alegran mis anocheceres.
Posee la mirada de mil niños juntos.
Sólo él sabe como enternecerme.
Tiene manos fuertes, cálidas y puras.
Hábiles en convertir mi piel en volcán.
Su mentón suaviza mi esqueleto.
Su cuello me invita dormirme en el.
Sus muslos, montura hostil, me hacen galopar.
A veces se mece y me estremece.
Su pecho acuna mis pesares.
Solo su nariz, recta y hermosa, es capaz de encontrar el mas real de mis perfumes.
Un hombre alado se me ha perdido.
Ya no es una obsesión.
Es mi necesidad.
Para comer, beber, andar, soñar, volar, respirar.
Si alguien sabe de él.
Si alguien lo ve pasar con su lento caminar.
No lo dejen ir.
Háganle saber que no puedo volar...